sábado, 17 de febrero de 2007

La Sesión

A veces parece fácil actualizar y completar este tipo de espacios, pero otras "muchas" veces... resulta que no es tan fácil. Afortunadamente con el aporte de amigos y amigas es posible ir "actualizando" este pequeño espacio virtual..., por lo que a continuación les dejo un nuevo cuento cuyo autor es Matías Boto, quien verdaderamente es una gran persona y un gran amigo.

Espero que disfruten el cuento...
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La Sesión
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No necesitaba saber nada más. La sesión había concluido. Me aterraba su frialdad para explicar cada uno de los acontecimientos ocurridos. Cuando me puse de pie, Charles Manson levantó la mirada. Yo mire mi reloj. Habían pasado casi tres horas desde que había entrado al hospital para dementes criminales.
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Ya era tarde. Muy tarde. Uno de los guardas se llevo rápidamente al asesino hacia su celda. No dejaba de mirarme con esos ojos llenos de odio y locura.
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No pude distraer mi mente de ese sujeto durante todo el camino de regreso a mi casa.
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Yo, como buen, psicólogo, estaba acostumbrado a tratar pacientes. Incluso, algunos eran muy extraños. Pero definitivamente, esto era algo fuera de lo común.
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Mientras me preparaba la cena, sus palabras atormentaron mi cabeza. Como había sucedido los últimos 20 días, desde conocí a Charles Manson.
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Por instante sentí miedo. Tal vez porque mañana me tendría que enfrentar nuevamente con su pálido rostro. Un fuerte escalofrío recorrió mi cuerpo.
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No podía dejar de pensar en sus palabras. En la forma en que había asesinado a cada una de sus pobres victimas. Desde pequeños escritores hasta músicos frustrados.
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En fin, pobres inocentes que, de una u otra manera, habían caído en “la familia”, nombre que él mismo utilizaba para describir a todas las personas destinadas a morir, las cuales las tenía anotadas en una lista. Eran catorce en total. Y había cometido trece horribles asesinatos.
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El reloj marcó las 2:30. Un instante después, me quede dormido.
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A la mañana siguiente, me bañe, me vestí y Salí de mi casa.
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Una hora después estaba entrando al hospital. Me registre en la mesa de entradas y seguí por el largo pasillo hasta la habitación 207, donde se alojaba mi paciente.
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Abrí la puerta lentamente. Había muy poca claridad. Un olor nauseabundo se podía sentir en el ambiente. Charles Manson estaba sentado. Mirando una de las paredes. Yo me acomode la voz. El me miro. Sonrió con aquella sonrisa diabólica. Un fuerte escalofrío me recorrió el cuerpo.
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Me acerque hasta la cama. Me senté. El hizo lo mismo.
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Era la décima reunión que tenia con el. La ultima de las acordadas. Y todavía no dejaba de sorprenderme y de maravillarme a la vez.
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Como todas las sesiones anteriores, comenzó diciéndome que lo había hecho por algo. Que esas personas debían morir.
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Luego siguió contándome que su vida ya había concluido. Su objetivo había fallado. Había planificado catorce asesinatos y solo había podido realizar trece. David Carter, un escritor de novelas, había quedado pendiente. Y no lo podría concretar porque se pasaría el resto de su vida encerrado en ese hospital.
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Al decir esto, las manos comenzaron a temblarle. Su rostro se volvió mas pálido aún y de su boca comenzó a brotarle una espuma asquerosa. Luego cayó sin vida al piso.
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Inmediatamente entraron a la sala los enfermeros para asistirlo. No tenia sentido.
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Yo saqué mi agenda y anoté en mi lista a David Carter. Justo por encima de John Brown, un periodista fracasado.
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Luego, salí de la habitación.
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Espero que les allá gustado el cuento..., y como alguna vez dijo Iván Noble... Como no tengo ni una sola chance de ser un genio, no me siento obligado a hacer cosas geniales jeje.
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Hasta la próxima,
Bye Gonza.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, el cuento es interesante. Me gustó.
Sin embargo, estoy muy en desacuerdo de poner los nombres en ingles, SOMOS ARGENTINOS, CARAJO!... Cuando se van a llamar Tito o Rubén? Uno entiende que es para darle mas "peso" al nombre, pero podemos buscar otra manera de hacerlo. Quizas en vez de Charles no se qué, un Bruno Díaz (como batman) suena mejor. Simplemente propongo el debate.
Un saludo para vos, gonza.

Anónimo dijo...

Hola. Bueno, el cuento no es tan malo, pero segun dice Charles debía matar a catorce personas que había comentido trece asesinatos. si el psicologo escribió el nombre del número catorce por qué menciona a un número quince?????????? En fin....
En cuanto al debate planteado en el comentario anterior, podría ser... pero reconozcamos que un Tito o un Rubén no tienen esa faceta siniestra que suena en Charles Manson. Y que no se tome a mal pero es así, hay ciertos nombres que por sí solo ya son siniestros. O reflejan cierto costado un poco turbio, oscuro.

Santee dijo...

Hola a todos con respecto al "debate" qeu se armo sobre el cuento que escribio este muchacho matias y que publico gonzalo, la verdad que no veo mal el que haya puesto el nombre de charles manson, él en su cuento cuenta una faceta de lo que podia pensar un psicologo o psiquiatra sobre la mente turbia de un asesino y como puede afectar la psiquis de una persona, para lo que no lo conocen charles manson fue un asesino serial estadounidense, osea el cuento esta hecho con un personaje que existio, por eso me parece que el nombre en este caso tiene mucho sentido y cada uno cuenta el cuento como uno quiere o siente, me gusto la version que hizo matias asi que de mi parte lo felicito!!
salu2 a todos Santee

Anónimo dijo...

Ahhh, ahora sí!... Ese dato es importante. Ahora está justificado.
No hay debate entonces.

Anónimo dijo...

Interesante debate... en primer lugar gracias por dedicarle tiempo a este espacio y en segundo lugar queria agradecerles lógicamente por este mini debate que nacio apartir de un interrogante planteado por Fede..., bueno Mati felicitaciones por el cuento y me sumo a la frase de Ivan Noble...(la pueden ver debajo del cuento)...
Un saludo para todos. Bye Gonza.

Anónimo dijo...

Maru, son 14!!! no hay 15... osea, el personaje mato a 13... por lo tanto, queda 1... y el psicologo lo anoto junto a sus "victimas", que no se saben cuantos son...
Un poco la idea del cuento es que el psicologo se mimetizo con el asesino... se habra vuelto loco capaz...
y para Santi.. bien ahi conociendo la historia de Charles Manson jajaja, gracias por tus dichos.

Nada mas... un saludo para todos y un abrazo para Gonza

Mati.

Anónimo dijo...

Mati: Deberé volver a contar y a leer. No importa la cantidad. Igual el cuento esta bueno. Saludos!!!!!!